
Me despidieron hace poco en la parada del bus. Subí a este y pude ver todavía a esa persona esperando a que el vehículo reiniciara su marcha, mirándome. Ya nos habíamos despedido, pero sus ojos reflejaban un extraño brillo que, en ese momento, solo pude advertir como un ligero escalofrío.
Esa mirada quedó grabada en mi memoria hasta ahora que pude comprender lo que tal vez encerraba: nostalgia. Esa nostalgia de quien tiene por un momento a una persona a la que quiere al lado y sabe que esta cercanía es una ilusión, pues es sólo física. Esa nostalgia que encierra un ligera alegría por esa presencia y, sin embargo, una triste despedida como final.
Un mundo de sensaciones y anhelos en una simple mirada... que muchas veces esquivamos o ignoramos, para refugiarnos quizás de aquello que quiere transmitirnos. Quizás por avergonzarnos, quizás por miedo a conocer al otro, a conocer ese otro mundo que se ofrece a nuestros pies, a nuestro afecto.
Pero nuestra propia alma no permanece indiferente a ese brillo, y tan pronto bajamos la guardia se yergue insolente a impactar en nuestro ser más profundo. Y es ahí cuando nuestros ojos ven, ven por primera vez claramente, ven aquella esencia de la que está hecha el otro, para bien o para mal, y reaccionamos ante ella.
"Los ojos son las ventanas al alma"... si es así, ¿podríamos acaso abrirlas sin temor para llegar al alma de las personas que se ofrecen a entrar en nuestras vidas? Si aprendiéramos a mirar más allá de estas ventanas, no sufriríamos desengaños, traiciones, deslealtades, sino que estaríamos rodeados de seres que vibren con nuestra propia esencia.
sábado, 24 de octubre de 2009
Un mundo en una mirada...
jueves, 22 de octubre de 2009
Te quieren, pero como...
A quien no le hayan dicho esta frase, que tire la primera piedra... Da para risa, me imagino, y también me puedo imaginar que en este mismo momento todos ustedes estarán pensando en esa primera vez que estuvieron tan enganchados con alguien y ese "alguien" terminó por decirles "te quiero, pero como..." (completen ustedes los puntos suspensivos).
Hace pocos días estuve conversando con una amiga acerca del tema. Aclaro que no llegamos a ninguna conclusión lógica, aunque se me ocurrió una idea que no me parece muy simpática, por cierto: cada uno de nosotros, naturalmente, emitimos señales, corporales o actitudinales, que inspiran un tipo de cariño o interés.
Me explico mejor. Hay quienes inspiran aventura, y tienen una lista de féminas o caballeros a sus pies deseosos de cumplir todas sus fantasías con ellos, pero ojo, no inspiran a nada que supere el tiempo de una noche de locura y suponga mayor compromiso.
Hay quienes inspiran amistad, un cariño sincero y tierno, un hombro donde llorar, la incondicionalidad a toda prueba, pero excenta de pasión alguna (ni tan siquiera pasión por el fútbol), y son víctimas de la famosa frase "te quiero, pero como amigo". Como si estuvieran condenados a ser eternos amigos de posibles parejas.
Otros, por su parte, simplemente inspiran siempre a la persona equivocada, o dicho de otra forma, no logran inspirar a quien les interesa. Y los frutos de su deseo, en contrapartida, los quieren, claro, pero lejos de ellos.
Mi pregunta es: ¿mi teoría es cierta?, ¿acaso siempre inspiramos lo contrario a lo que desearíamos inspirar?, ¿acaso es algo cíclico de lo que no podemos salir?. Espero comentarios al respecto, y muy sinceramente, espero estar equivocada.
jueves, 1 de octubre de 2009
Riesgo de vivir
No se enfurecen, no lloran, sólo esperan
que el tiempo pase.
Como no aceptan los desafíos de la vida,
la vida no las desafía más.
No corras ese peligro: reacciona,
enfréntate a la vida, no abandones.
Si bien constituye mi visión acerca de lo que sucede a mi alrededor, estoy segura que muchos la comparten conmigo y otros no. Así que este espacio insta al debate, a llegar a una verdad, a confirmar, a contradecir, porque lo importante es no quedar en silencio.
Mis escritos, escritos de otros autores, videos... sus propios escritos (si se animan a publicarlo)... es un blog abierto para quienes quieran partiticipar...
